• Wilkar Oquendo

¿Sabes cómo afrontar las malas calificaciones de tus hijos?


Cuando un estudiante pierde el examen, esto puede vincularse a las técnicas de estudios que, a pesar de ser las más comunes, muchas veces no funcionan de manera efectiva.



Por/ Wílkar Oquendo

Periodista


Si bien podemos determinar que, no estudiar para un examen es una de las razones obvias que nos llevarán a obtener malas calificaciones en una evaluación escolar, hay otros factores que debemos analizar y afrontar con determinación.


Aunque muchas veces sucede, que el estudiante emplea dedicación al estudio de una evaluación, y aunque lo puede hacer con fecha anticipada no logra aprobar, y es algo recurrente en los estudiantes de colegios y universidades.


En este tipo de situaciones, una mala calificación es una clara señal de algún tipo de problema, y esto puede ser producto de la falta de maduración, conflictos emocionales, existencia de aprendizaje, poca capacidad de esfuerzo, escasas habilidades de aprender a aprender, etc.


Un estudiante que suspende es quizás porque no ha alcanzado los objetivos propuestos para su etapa, edad y nivel de desarrollo.


Por lo general, nos encontramos con estudiantes que tienen capacidad pero que pasan por alguna de estos problemas, además aparece una ausencia de interés y motivación por aprender.


Situaciones presentes

Si un estudiante saca malas notas, se encuentran con el reproche y el castigo. En este tipo de situaciones, nos estamos alejando del problema y de su solución.


Es importante ir más allá e indagar el porqué de las cosas. Las presiones, las exigencias y los regaños, crean una presión por aprender, y la presión no genera buenos resultados porque no es lo natural al aprender.


En estos casos no sólo nos alejamos del problema, sino que además creamos una situación incómoda y negativa para los procesos del aprendizaje.


Así como existen padres que desisten ante las malas notas de sus hijos, también se encuentran los que no se rinden ante esta circunstancia y continúan en la lucha hasta alcanzar los objetivos, y estos los ayuda a adquirir los conocimientos que los ayudarán en el transcurso de su vida.


¿Cuál es la razón para que esto sucede? es muy sencillo: las prácticas o técnicas más comunes que se emplean para estudiar son las menos efectivas a la hora de retener y comprender la información que se está estudiando.


Lo que arrojan las investigaciones


En una investigación titulada ‘Mejorar el aprendizaje de los estudiantes con técnicas efectivas’, publicada en la revista Sage Journals, se hace un balance de las técnicas de aprendizaje de acuerdo con la bibliografía existente y los diferentes estudios de caso que se han realizado.

Dicha investigación reconoció no solamente los métodos de estudio, sino también el grado de efectividad que poseen.


Uno de los métodos más conocidos es el de hacer resúmenes. ¿Pero por qué este método? Pues es uno de los más empleados y óptimos para estudiar, aunque, de acuerdo a los resultados que arrojó la investigación, este tiene una efectividad bastante baja.


A pesar de que la habilidad para seleccionar las ideas más relevantes y organizarlas suele estar asociada a buenos resultados, la utilidad de este método va a depender de las habilidades del estudiante para resumir, más que del método en sí.


Utiliza técnicas apropiadas


Según el estudio, alrededor de la mitad de los resúmenes evaluados contenía información acertada sobre el texto, mientras que el resto seleccionaba equivocadamente la información.


Otra técnica poco efectiva es la de subrayar. De hecho, los colores fosforescentes suelen estar asociados a la dedicación. Esta es, quizás, la estrategia más común entre los jóvenes pues es fácil de utilizar, no tiene que hacer demasiado esfuerzo, ni tiempo de dedicación.

Sin embargo, los estudios han demostrado dos cosas: los resultados son insignificantes y la mayoría de los jóvenes tienden a no subrayar efectivamente, por lo que no cumplen con los objetivos de estudio.


Existe otra técnica, pero su efectividad es baja, se trata de la imaginación nemotécnica, esta estrategia de hacer asociaciones imaginarias con lo que se lee, no resulta una buena idea si se quiere retener la información.


Esto se debe en primer lugar a la dificultad que implica imaginar ciertos conceptos y textos complejos; una técnica como esta puede funcionar con una palabra, más no con un capítulo.

Incluso, la nemotécnica no sirve para una retención de información a largo plazo.


Cuando apostamos por lo efectivo


En esta oportunidad, existen dos técnicas de estudio considerablemente efectivas: autoevaluarse y saber distribuir el trabajo. Al hablar de autoevaluarse es que, a medida que avancen sobre un tema, los estudiantes se pregunten por qué y traten de responder.

Un ejemplo de ello, es que si se tiene la oración: “Un hombre hambriento se subió al carro”, la respuesta sería: “porque iba a un restaurante” y la distribución del trabajo, es un factor clave a la hora estudiar, ya que los estudiantes tienden a acumular todo lo que memorizan antes de la fecha del examen.


Esto suele suceder en parte por desorganización y por el hábito de procrastinar, pero, lo más conveniente, es distribuir la información en sesiones del 10% o el 20%, durante el periodo de tiempo que tengas para estudiar.


¿Qué nos indica una mala calificación?


Si el niño saca malas notas, esto indica que algo no va bien, por alguna razón el niño no alcanza los objetivos. Nos puede revelar lo siguiente:


· Falta de hábito en el estudio. La causa principal de suspensos es la falta de estrategias para aprender a aprender. El niños no sabe estudiar y tiene dificultad para desarrollar esta capacidad


· Poca motivación. Es la segunda causa de suspenso. No les interesa el aprendizaje, ni lo entienden. Si algo no motiva, no habrá interés.


· Dificultades de aprendizaje. Cuando se dan dificultades en varias asignaturas y no es acorde con el esfuerzo que muestra, hay que plantearse que al niño le cuesta comprender y fijarse si no hay alguna incapacidad que los impida.


· Falta de esfuerzo. Los niños se acostumbran a obtener las cosas sin esfuerzo, no comprenden la necesidad de dedicar voluntad para lograr algo.


· Emociones encontradas. Estar preocupado, triste hace que impida la concentración necesaria para estudiar y sacar adelante los objetivos.


Aquí tienes 7 consejos para afrontar las malas notas de los niños


Las malas notas son un motivo de preocupación para los padres, siendo esto una fuente de conflicto en el seno familiar. Enfrentar estos malos resultados no es algo sencillo. Hay decepción y frustración sin saber qué hacer para ayudar a sus hijos y lograr una solución.


Este es un motivo que nos invita a recobrar la confianza desde la familia hasta los profesores, y junto a todo esto la comunicación que exista entre ambos factores para buscar soluciones y encontrar el tipo de ayuda que necesita el niño.


La labor de los padres es educar a sus hijos, pero antes de ayudarles a planificar el posterior estudio deben estar atentos y enfrentar con inteligencia los malos resultados obtenidos por el niño.


Ante situaciones como estas, los adultos han de mantener la calma y afrontar la situación con una actitud de búsqueda de soluciones y no de reproches y castigo, por esta razón queremos dejarte acá algunos consejos apropiados para lograr los mejores resultados:


1- No les grites

Si levantas la voz lo único que conseguirás es que el niño se asuste, llore o se sienta mal, y que no quiera manifestarnos nada sobre lo ocurrido.


2- Actúa a través de una comunicación afectiva

Escuchar de manera activa. Ir más allá de los que dicen y centrarse en los que sienten. Es muy probable que también estén frustrados y decepcionados.


3- Aparta el drama

Las malas notas son malas notas. Hay que dejar de lado las actitudes depresivas. Lo que el niño necesita es ánimo.


4- Vamos a Indagar en la raíz del problema

Preguntar a los hijos por qué creen que has obtenido esas notas. A partir de su respuesta clara ver si es necesario consultar con especialistas.


5- Muéstrate con cariño, esto incentiva

Es necesario dar apoyo ya que el fracaso académico es una situación donde puede peligrar la autoestima del pequeño.


6- Ayúdalos en su proceso de aprendizaje, mientras más motivación habrá más interés por el estudio

Los padres pueden estimular la motivación de los pequeños con diferentes actividades.


7- Participa con ellos y ayúdalos a diseñar su plan de estudio

Tu acción debe ser natural, realista y que motive.



Sigue estas 10 pautas y logra los mejores resultados:


· Deja a un lado las actitudes de presión que son contrarias al aprendizaje. El aprendizaje se crea, es un proceso único y personal de cada uno. Para que se genere la creación de aprendizajes es necesario que el que aprende disfrute y por lo tanto tenga el deseo de aprender.


· Indaga en las causas del fracaso escolar. Detrás de las malas notas hay algún tipo de conflicto: inmadurez, problemas de diversa índole (familiares, sociales, personales, etc.), dificultades de aprendizaje (falta de motivación, dificultades de atención y concentración, procesamiento diferente) y actúa directamente sobre ellas.


· Ayúdales a desarrollar técnicas de estudio y estrategias de aprendizaje: orientales para organizar su tiempo, secuencia tareas, desarrolla estrategias de síntesis y de memorización.

· Despierta su interés y su motivación, trata de acercarles los contenidos ayúdales a que se ilusionen con ellos y quieran aprender.


· Favorece un aprendizaje significativo, aquel que les permita ser responsables de su proceso de aprendizaje, parte activa del mismo y no mero espectador, aquel en el que realmente están creando sus aprendizajes.


· Prepara un plan de estudio para organizar su aprendizaje durante el verano. Organiza un horario y unas tareas y actividades.

· Habla con ellos y explícales la importancia de su aprendizaje, de su avance.


· Animales a lograr sus metas. Para ello puedes ponerles pequeñas metas a lo largo del verano, estas metas han de ser asequibles para ellos.

· Siempre es bueno ayudarles a evaluar su aprendizaje durante los meses de vacaciones. Es necesario que se sumen como parte activa y que comprueben los resultados de su esfuerzo.


· Trata siempre de reforzar sus logros.

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