• Wilkar Oquendo

María Fernanda Di Giacobbe: En Venezuela todos somos cacao

Actualizado: 16 de ago de 2019


Por/Wílkar Oquendo

Periodista

@wilescribe


Transformar cada idea en proyectos innovadores la hacieron merecedora de la primera edición del Basque Culinary World Prize, una iniciativa del Basque Culinary Center (BCC) y el Gobierno Vasco, galardón que es conocido como 'El premio Nobel de la cocina'.

La experta chocolatera, María Fernanda Di Giacobbe, visitó recientemente, el estado Yaracuy, donde ofreció el taller “De la Tierra al Árbol…de la Semilla al Chocolate”, en el que un grupo de productores, chef, chocolateros y aficionados; compartieron conocimientos y experiencias en medio de los espacios naturales de la Reserva Ecológica Guáquira, ubicada en el sector La Marroquina del municipio San Felipe.


Di Giacobbe, una mujer de ímpetu, con amplia experiencia en el mundo del cacao y reconocida internacionalmente, nos deleitó con un repertorio de técnicas desde el cultivo y todas sus normas para el mantenimiento de la planta de cacao, pasando por el procesamiento del rubro para convertirlo en materia prima, hasta llevarlo un producto final como el chocolate.

La actividad que fue promovida por la Reserva Ecológica Guáquira, tuvo su antesala en la casa de la Fundación Guáquira, lugar donde los niños de diferentes escuelas adscritas al Proyecto Amblema (Herramienta Socio – Educativa) expusieron un Bosque de Chocolate cargado de saberes, creatividad e ingenio, que sirvió como requisito para el cierre de año escolar.


Admiración por una causa


“Es emocionante haber llegado a la comunidad de La Marroquina y ver tantos niños con una imaginación increíble. Son muy inteligentes, ingeniosos, ellos saben a cacao, a chocolate; me demostraron que tienen muchos conocimientos con respecto al cacao”, expresó Di Giacobbe mientras observaba como los niños de la comunidad defendían su proyecto.

Agrega que otro de los motivos de su visita, es “ver como la Fundación Amblema ha avanzado, celebrar sus logros y apreciar de cerca estas grandes iniciativas que buscan hacer un contacto con nuestros ancestros y llevarlo a una experiencia que hoy queda demostrado en el gran trabajo que hacen estos niños junto a sus docentes en cada escuela”.


Para Di Giacobbe, es un avance ver como a través de una herramienta Socio Educativa, hoy los niños han convertido el cacao en información, dibujos, postres, vídeos, galletas, fotografías y otros elementos; que demuestran que cuando se quiere trabajar, solo hacen falta ganas y motivación.


“Aquí estamos viendo el mejor ejemplo de trabajo, estos niños junto a sus docentes se capacitan con los recursos que tienen alrededor, y logran hacer muchas cosas con lo que tienen en su mente, esto hará en futuro que Yaracuy sea reconocida como una tierra fértil para el cacao”, destacó Di Giacobbe.


Sus inicios


Su incursión en el tema del cacao surge a partir del año 2004, Di Giacobbe, relata que luego de iniciar algunos cursos en Barlovento, donde tuvieron la oportunidad de compartir e intercambiar excelentes ideas que más tarde le dieron forma a un proyecto que se extendió por algunas zonas de país.


“Fue un paisaje que se convirtió en un recurso. Lo ideal era que todo lo que estaba en el patio de la casa se convirtiera en un bon bon venezolano, y esto corresponde a un proyecto que en francés significa bueno bueno; estaba dirigido a las familias, a las comunidades y al país entero”, comenta Di Giacobbe con admiración.


Es en esta etapa de su vida en la que crea el proyecto Kakao Bombones de Venezuela, un concepto del bombóm venezolano que más tarde dio paso a la promoción de una transformación social de comunidades cacaoteras a través del oficio de la bombonería.


Asegura que “nunca se imaginaron que ese proyecto iba a tener tanta repercusión y que uniría a futuro a una gran parte del país con el tema de la chocolatería. Esto demuestra que en Venezuela todos somos cacao, siempre por algún lado va a haber algún familiar, un amigo, alguien que sembraba cacao; y que a través de este rubro produciría chocolate”.

El surgimiento de nuevas ideas

Desde el año 2004, Di Giacobbe ha vivido distintas experiencias en el campo chocolatero, una formación constante y un tacto que la ha hecho marcar pauta en el mercado, haciéndose merecedora de grandes reconocimientos nacionales e internacionales; hoy visualiza una Venezuela que pese a las dificultades está viendo futuro a través de un rubro tan importante como el cacao.


“En cada región que visito, veo como las personas se están reencontrando con sus orígenes, y que cada vez más se conectan con sus raíces musicales, con la gastronomía y sobre todo con su identidad; aun y cuando a este país hasta el nombre se le cambió, su bandera, escudo, la posición del caballo; la gente no ha cambiado ni permitirá que la cambien”, expresó.


Añade que cuando una persona está sembrada en su comunidad y apegada a todo lo que la rodea, difícilmente podrá cambiar su identidad. “Así es la siembra del cacao, donde blancos, negros, morenos, amarillos, rosados, rojos, colorados; vivimos en el mismo espacio, compartimos con todo lo que nos rodea y logramos una buena cosecha”.


Cada proyecto ha sido una experiencia para el crecimiento y para el surgimiento de otras grandes y exitosas ideas, que con el paso del tiempo se concretan y generan grandes frutos en el tema del cacao.


Di Giacobbe, explica que “el inicio de Cacao de Origen (año 2013) fue algo positivo, porque lo disfrutó a plenitud”. Recalca que en el momento que inicia este proyecto, laboraba como cocinera chocolatera, y luego de un tiempo en el que tuvo la oportunidad de impartir cursos de bombonería surgió la idea de convertirse en una especialista en cacao.


Cacao de Origen se convirtió en un centro para el estudio, investigación y preservación del cacao venezolano. Cuenta con un laboratorio que lleva por nombre "bean to bar y tienda", un espacio que estimula y promueve la relación entre los productores, emprendedores, chocolateros y consumidores que han surgido en Venezuela y en cualquier lugar del mundo.


Ubicado en el Secadero 5 de la Hacienda La Trinidad en la ciudad de Caracas, se encuentra la sede que posee una tienda totalmente equipada con todos los productos de chocolate y cacao de Venezuela.

“Ahora soy sembradora de cacao tengo una pequeña plantación, y Cacao de Origen fue el resultado de 12 años de estudios del cacao de Venezuela. Quise crear un lugar especial para concentrar la lectura con libros de gran talla, arte, historia, física y geografía; porque la idea era integrar muchos temas y a muchas personas que asistan a Cacao de Origen a celebrar el cacao de Venezuela”, puntualizó Di Giacobbe con alegoría.


El gran sueño que unió varios años de experiencia, integrado a distintos tópicos, hoy se convierte en un espacio destinado a la proyección de charlas, talleres y cursos, junto a la venta de distintas preparaciones a base de cacao; y todo conduce a una buena energía para convertir cada meta en una realidad, así describe María Fernanda Di Giacobbe a Cacao de Origen.


Reconocimiento a la innovación


Su poder transformador en la sociedad venezolana a través de un oficio como chocolatera, le han permitido articular una red de educación, emprendimiento, investigación y desarrollo en comunidades rurales productoras de cacao criollo.


En el año 2015, es reconocida por la Academia Venezolana de Gastronomía con el Gran Premio Tenedor de Oro 2015, un importante galardón ofrecido por la academia a los venezolanos que se destacan en el sector gastronómico del país.


Esa pasión por los cacaos de Venezuela y el trabajo por su gente, ha sido la mayor inspiración para mantener esa energía que ha puesto en cada trabajo que hoy recibe el conocimiento, la valoración y promoción del cacao y chocolate venezolano dentro y fuera del país.


Para el año 2016, Di Giacobbe, es elegida entre 20 finalistas y logra darse a concocer en el Museo Balenciaga de Getaria, al ganar la primera edición del Basque Culinary World Prize, por su poder transformador de la sociedad venezolana desde su oficio como chocolatera.


Este galardón creado por Basque Culinary Center (BCC) y el Gobierno Vasco, en el marco de la Estrategia Euskadi-Basque Country, centra su atención en el carácter innovador de la gastronomía para transformar a la sociedad y destacar el talento de hombres y mujeres que apuestan por empresas creativas e innovadoras.

Un proyecto que se expande


Junto a la Universidad Simón Bolívar se crea el Diplomado sobre “Gerencia en cacao y chocolate”, un proyecto que ha graduado a más de 1.500 personas, que le permite a chocolateros, estudiantes y emprendedores del chocolate, profundizar sus conocimientos con análisis, catas y clases; para un desarrollo óptimo en el área.


A través del Fondo Social Miranda y la Asociación Civil Trabajo y Persona, el proyecto Cacao de Origen estimula e impulsa a las “Emprendedoras del chocolate”. También ha establecido convenios con la Cámara de Comercio Venezolana - Italiana (CAVENIT) para llevar adelante un trabajo con el Salón Chocco-Venezuela, con fundaciones, escuelas y centros culturales.


Para Di Giacobbe, cada tableta de chocolate que prepara junto a un gran equipo, son un estimulo a la preservación de los famosos cacaos criollos venezolanos, a una tradición cacaotera y a la identidad cultural del país.


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