• Wilkar Oquendo

Cacaotín, una idea que se convirtió en referencia para el Bosque de Chocolate


Por/ Wílkar Oquendo

Periodista

@wilescribe

En cada periodo escolar la Fundación Amblema vive distintas experiencias basadas en proyectos que van de la mano de sus docentes y coordinadores Amblema, durante todo el año en curso. En el que recién acaba de terminar, el plan de trabajo se basó en el Bosque de Chocolate, que con el rubro del cacao los alumnos obtuvieron un aprendizaje integral.


A través del cacao, su cultivo y el procesamiento de productos terminados. La creatividad intervino medio de expresión que posibilitó en medio un espacio acorde a cada evento y actividad tanto a los docentes como a los alumnos a ser perceptivos, críticos y creativos.


Fueron muchas las ideas que surgieron a raíz del proyecto del “Bosque de Chocolate”, y una de ellas fue la creación de su mascota, un muñeco que recibió el nombre de Cacaotín, y que sirvió de acompañante en cada una de las actividades escolares que realizaba la Fundación Amblema.


Esto llevó a los coordinadores Amblema, a colocarle una dosis de creatividad en cada una de las actividades que fueron integrando al proyecto. La idea de crear una mascota, buscó darle una representación icónica al cacao a través de la confección de una figura en tela y relleno en goma de espuma, con los colores representativos del cacao.


El inicio de una historia


Cacaotín como bien lo identificaron, fue ideado, diseñado y confeccionado por Elisa Rojas, Coordinadora Amblema de las escuelas Los Próceres y 24 de octubre, ambas ubicadas en el municipio Francisco Linares Alcántara del estado Aragua.


Para Rojas, la idea surge por su experiencia durante su infancia en haber estado rodeada de títeres. Sus ganas de crearlo con sus propias manos fue una asignatura pendiente que gracias a Amblema y al Bosque de Chocolate, pudo cumplir con ella.


El trabajo con Cacaotín tuvo su proceso, Rojas nos cuenta que “al llegar a Amblema y conocer el proyecto del Bosque de Chocolate, se enamoró de la idea y fue difícil dejar pasar la oportunidad de crear una mascota oficial”.


La idea que tomó forma


“Fue así como tomé los materiales y comencé a diseñar un Cacao, mientras lo hacía se me ocurrió llamarlo Cacaotín. Esta ha sido la primera oportunidad que tengo de crear un personaje con pies, le coloqué alambre internamente para que pudiera sentarse, arrodillarse, cruzar la piernas, entre otros movimientos…Es realmente encantador”, explicó.


Asegura que la idea le estuvo rondando en su mente por varios días, pero al momento de sentarse a trabajar solo le llevó cinco horas para hacerlo. “Dios me dio la sabiduría y las habilidades, luego de hacerlo me di un tiempo para manipularlo y dejárselo por un rato a mi hijo de dos años, y esta fue la prueba, si aguanta a mi hijo, entonces está bien hecho”.

Diseñar un títere no es tarea fácil, hay que sumar además de creatividad, paciencia para encajar cada pieza y lograr una figura simbólica que dé respuesta a los fines que se hayan dispuesto para trabajar con él. Con Cacaotín se utilizó goma espuma, pega de zapatero, manta polar, pinturas de cerámica, nylon, ojos plásticos, alambre, retazos de semicuero y cordón.


Una idea que se convirtió en la mascota oficial


Para Rojas, el propósito de Cacaotín es hacerlo crecer y llevarlo a una figura de mayor dimensión, que sirva como un traje para que una persona lo utilice en cada uno de los eventos de la Fundación Amblema.


“Mi idea inicial fue hacer una botarga o muñecote llamado Cacaotin, como mascota oficial, con la intención de visitar cada escuela donde funciona la Herramienta Socio – Educativa Amblema a lo largo del año escolar”, destacó.


Más tarde, la mascota Cacaotín logró tomar vida y un disfraz de mayores dimensiones adaptado a una persona logró concretarse para visitar cada una de las escuelas que puso en práctica su Bosque de Chocolate. Fue la sensación de los niños, se convirtió en una referencia y en el invitado especial más esperado por la comunidad escolar.


En el periodo escolar 2018 – 2019, el proyecto de cierre de año fue el Bosque de Chocolate, un trabajo que hizo eco no solo en las escuelas Amblema, sino en las comunidades donde el cacao es la mejor forma de vida para sus habitantes.


Cada año hay nuevas propuestas, proyectos innovadores que no solo involucran a los alumnos y docentes, sino a un sinfín de personas que incrementan el número de colaboradores y aliados de esta organización.

“El proyecto del Bosque de Chocolate a mi juicio, fue mucho más de lo que nosotros como coordinadores de Amblema nos imaginamos en un principio. Se posicionó en los docentes de una manera tan impresionante, que cada institución ya hizo del tema del chocolate parte de su lenguaje, y esto nos ha dado la posibilidad de que en poco tiempo se ha difundido la importancia de nuestro cacao venezolano”, puntualizó Rojas.


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